Las mujeres de las minorías y las que tienen sobrepeso tendrían menos posibilidad de lograr un embarazo asistido por algún tratamiento.


Un estudio sobre casi 32.000 procedimientos en clínicas de Estados Unidos en el 2007 reveló que las mujeres obesas eran menos propensas que las más delgadas a tener un bebé. Pero independientemente del peso, las mujeres negras, hispanas y asiáticas tenían tasas de éxito más bajas que las blancas.

El 45 por ciento de las mujeres blancas quedó embarazada, comparado con el 43 por ciento de las hispanas, el 38 por ciento de las asiáticas y el 36 por ciento de las africanas.

Es más, en esas mujeres, que no perdieron el embarazo en las primeras 22 semanas, las tasas de nacimiento eran más bajas en las minorías.

Mientras que el 85 por ciento de las blancas que no perdió el embarazo en las primeras 22 semanas, tuvo el bebé; lo mismo ocurrió en el 80 por ciento de las asiáticas y las hispanas, y el 76 por ciento de las negras.

El sobrepeso reduce la posibilidad de éxito: los tratamientos de fertilidad tienen un 20 por ciento de fallos en las participantes obesas. Pero, en el estudio, aun en las mujeres con peso normal, las tasas de embarazo y nacimientos tendieron a ser bajas en las minorías.

Los resultados, publicados en la revista Fertility and Sterility, no sólo refuerzan las pruebas de que el sobrepeso reduce el éxito de los tratamientos de fertilidad, sino que respaldan estudios que habían demostrado que las mujeres de las minorías tienen menos posibilidad de éxito que las blancas.

Y sugieren que las diferencias de peso no explicarían la brecha étnica. Pero se desconoce qué causa esas diferencias, según el equipo de la doctora Barbara Luke, de la Michigan State University en East Lansing.

Es posible que el exceso de grasa altere los niveles hormonales o la inflamación sistémica de bajo nivel. En cuanto a las diferencias en el éxito del tratamiento de fertilidad, una explicación estaría en la distribución de la grasa en el cuerpo, según el equipo.

A diferencia de las blancas, el sobrepeso en las afroamericanas se concentra en la parte superior del cuerpo, que es donde se genera más inflamación y riesgos para la salud que con la grasa en las caderas y los muslos.

Las afroamericanas son más propensas a tener fibroides uterinos, que están asociados con una reducción de la posibilidad de quedar embarazada y tener un bebé.

El equipo de Luke propone también que podría influir también la deficiencia de la vitamina D, que es más común en las personas de piel oscura que en las blancas. Además, esa deficiencia eleva el riesgo de sufrir vaginosis bacteriana, una infección que aumenta la posibilidad de sufrir complicaciones en el embarazo.

Los resultados surgen de más de 31.000 transferencias embrionarias realizadas en el 2007 en clínicas de Estados Unidos. La mayoría (casi 25.000) fue en mujeres blancas.

Factores como la edad y el tipo de infertilidad no explicaron las diferencias étnicas, pero los autores contaron con información limitada sobre las participantes.




FUENTE: Fertility and Sterility, online 27 de enero de 2011


   Año XII, N° 169, Marzo 2011